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DAVID Y GOLIAT
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Para casi todos es conocido
este relato bíblico que nos ilustra el como muchas veces una persona
aparentemente débil, pero premunido de fuerzas y circunstancias especiales logra
vencer a otra supuestamente mas fuerte y preparada. Estamos viviendo actualmente
circunstancias parecidas, pareciéramos inermes frente al poder del dinero,
militar, político y hasta legal de quienes gobiernan el país. Son ellos el
Goliat moderno, quienes con sorna y burla pretenden socavar los cimientos de la
bien ganada experiencia sindical y representativa de los pueblos que luchas por
reivindicar lo que por ley moral nos corresponde. Tenemos derecho a acceder a
los bienes y productos que proveen confort y felicidad al ser humano y estamos
hablando de los elementales llamados artículos de primera necesidad los cuales
día a día se fueron alejando de las mesas familiares por el escaso poder
adquisitivo de los sueldos y jornales de los trabajadores. Tenemos derecho a
usufructuar lo que corresponde a cada micro-región sin que los poderosos
otorguen a su capricho recursos naturales a quienes recurren a instancias
gubernamentales para proveerse de aquello que es usurpado al pueblo. Tenemos derecho a tener lo
indispensable para vivir con dignidad y hablamos de vivienda amplia y titulada
con luz, agua potable, teléfono, es decir vivir como seres humanos y no como
muchos tienen que acomodarse en situaciones a veces infrahumanas expuestos a
enfermedades por la falta de salubridad y urbanismo. Tenemos derecho a tener
atención de salud acorde a los retos que nos plantea la patología actual, es
decir tener a nuestro alcance los
adecuados medicamentos para vencer
las múltiples enfermedades a las que se expone nuestro poblador por carecer de
una alimentación equilibrada y vivienda salubre. Es decir el pueblo se
encuentra en un circulo vicioso que empieza desde su procreación, por padres
debilitados y enfermedades congénitas no curadas a tiempo. El nacimiento de por
si traumático enfrenta a la criatura a la ausencia de lácteos y papillas, porque
sus madres están trabajando aun en ocupaciones de riesgo y que no les permite
estar cerca de sus hijos, niños que crecen en las calles o abandonados por tener
ambos progenitores que buscar lo suficiente para subsistir ajustadamente. El
pueblo transcurre su vida sin la atención de los gobernantes, expuesto al
abandono y al retraso de sus aspiraciones distribuyéndose las oportunidades de
desarrollo con fines políticos y no con sapiencia y equidad. Crecen nuestros hijos con
educación parametrada, con curriculas prefabricadas por quienes tienen el
interés de mantenernos con aprendizajes mínimos, mantenernos desinformados y sin
acceso a la industrialización y si tenemos alguna tecnificación esta es mínima y
elemental, porque a ellos no les conviene que desarrollemos y tengamos capacidad
de autoabastecernos ya que ello daría como consecuencia que la balanza comercial
se incline a nuestro favor, al bajar nuestras necesidades de importar. Por ello Mollendo ha visto
postergado mucha veces la implementación de una Universidad Técnica dirigida a
formar profesionales en Agricultura, Pesquería, Actividad Portuaria que son las
potencialidades de la zona. Estamos expuestos a
enfermedades como consecuencia de la no protección del medio ambiente y los
recursos hidrobiologicos de la provincia. Nosotros ocupamos el primer
lugar en capacidad de almacenamiento y despacho de combustibles y derivados con
los 15 tanques que dispone ahora Graña y Montero quienes despachan en promedio
mas de un millón de m3 de combustibles y derivados al año. No hay terminal en Perú que
llegue siquiera a la mitad de esa capacidad. Todos en manos de ese
consorcio de Graña y Montero. Matarani es y ha sido un
puerto donde se capta el mayor tonelaje de carga y descarga de la zona sur, no
obstante sus limitaciones, siendo estas limitaciones producto del desamparo por
quienes tienen en sus manos por concesión el uso de dicho puerto y sus
instalaciones. Ese grupo que ostenta el
poder no solo en Mollendo sino en otros lugares del litoral me refiero al Grupo
Romero, tiene en su cartera diversas empresas desde inmobiliarias, muebles,
automotriz, alimentos, diarios, captación de ahorros, es decir todo cuanto
podamos imaginarnos. Ellos tienen tiendas donde nos venden artefactos y al mismo
tiempo de financieras donde nos prestan dinero para hacer dicha compra como
también bancos donde captan ahorros por cuyos depósitos y retiros ahora cobran
un sol. Nosotros no debemos
claudicar frente a todos estos abusos frente a holdings y consorcios económicos
que compran conciencia y voluntades con la finalidad de ejercer el monopolio y
dominio sobre la masa empobrecida y explotada. Los capitales de dinero son
nada frente al rol transformador de la mano de obra la cual es menospreciada y
sometida a opresión mediante el pago de jornales y sueldos de hambre, inclusive
posteriormente a esos trabajadores que pasan al retiro reciben pensiones de
hambre, ridículas y con escaso poder adquisitivo.
Jorge (Coco) Paredes. Martes 19 de Marzo el 2002.
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