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ESTAMOS LIMITADOS, PERO NO
IMPEDIDOS.
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Es
una frase que utilicé por primera vez en el 2001, al publicar una
pagina web en Hace
mucho tiempo viene utilizándose el termino inválido y ya estamos mal. Cierto
día de 1973, en Lima, donde viví 30 años, a pocos meses de mi
accidente, gracias a la rehabilitación recibida de amigos y familiares,
lograba salir de casa en silla de ruedas, para dirigirme a un templo
Bautista cercano, en donde había un piano, instrumento musical de mi
predilección. Al
ingresar, a mano izquierda escucho el rasgueo de una guitarra, por lo
cual ingreso a dicho lugar y encuentro a un joven llamada Marcelino
Burga quien me saluda y me pregunta sobre mi y le digo mi nombre y que
era inválido. Marcelino
se pone enérgicamente de pie y me dice: No
vuelvas a utilizar ese término. Bueno yo lo usaba mas por costumbre, ya
que el sistema de pensiones nos dan una pensión de invalidez, aun ahora
en el 2002. Así
que, siguió hablando Marcelino y me dice, inválido es una persona que
no vale y nosotros valemos... Cuando
dijo nosotros se quitó los lentes oscuros que tenia puestos y me dijo: Mira
yo soy invidente y tu no eres inválido, estás limitado como yo. Así
que olvídate de ese término, etc, etc. Fue
una llamada de atención enérgica y con carácter. Nunca lo olvidaré y
agradezco a Marcelino por aquello. Efectivamente
el era invidente, pero no ciego. He ahí, no estaba ciego, pues veía
con los ojos del alma, con otros sentidos podía apreciar y “ver”
incluso aquello que nosotros no veíamos. Incluso pude darme después,
que le faltaban dedos en la mano izquierda, por ello tocaba guitarra
colocándola en sentido contrario y ejecutaba con la mano que le
faltaban dedos y lo hacia muy bien De
allí nació mi deseo de investigar mas y mas sobre terminologías,
sobre nuestras conversaciones, incluso sobre el tipo de preguntas que
debe hacerse a una persona que se encuentre eventual o permanentemente
en silla de ruedas o con alguna disfunción sensorial. Nunca debemos
preguntar Cómo te pasó esto, ah ? No,
es de muy mal gusto, es traer a la memoria de la persona, solo por
nuestra curiosidad, hechos que ya no deben ser recordados. Sin embargo,
no lo podemos negar, esa es la pregunta clásica ante una persona con
algún problema. Son
cosas que pasan casi sin darnos cuenta, pero deberíamos tener mucho mas
tino antes de emitir palabra alguna, en cualquier momento de nuestra
vida. Justamente la ligereza con que usamos la lengua, pequeño órgano
pero poderosa arma, puede ocasionar mas de un mal momento a alguien que
de otra manera seria mas feliz si le preguntáramos que hace, a que se
dedica, que proyectos tiene, etc. Incluso
hay que tener cuidado en ofrecer nuestra ayuda, muchas personas con
limitaciones hemos aprendido a valernos por nosotros mismos y nos
incomoda la ayuda de otras personas, pero si nos lo pidieran, entonces
solícitamente debemos colaborar, sin proteccionismos ni sintiendo pena
o lástima. El compadecerse es bueno, Cristo fue y es compasivo.
Compadecer significa padecer con el otro y eso es bueno, tener lástima
es diferente, es muchas veces destructivo. Otro
término que se utiliza mucho es minusválido y por mucho tiempo fue
aceptado casi sin darnos cuenta que lo que significa es que valemos
menos y eso tampoco es aceptable. Nosotros valemos tanto como cualquier
otra persona, ni mas, ni menos. Nuestros sentimientos y afectos son
iguales; nuestro sentido de solidaridad es grande y hay veces que muchas
personas con limitaciones físicas y/o mentales terminan siendo modelos
y ejemplos de humanidad y solidaridad. Hay quienes así son capaces de
impartir afectividad a raudales y aportar a la sociedad tanto o mas que
las llamadas personas normales, sin que por eso este tratando de
establecer que somos superiores, tampoco. Somos iguales, con la
diferencia que tenemos limitaciones para realizar todo aquello que es
posible realizar. Lo hacemos, pero con dificultad, pero al fin lo
logramos y ello nos procura felicidad a nosotros, a nuestra familia como
también al entorno en el cual vivimos. Entonces,
decir invalido y minusválido son términos peyorativos y de menoscabo a
nuestra dignidad. Hay que notar que la normalidad como tal no existe,
nadie es perfecto, de donde desprendemos que normalidad vendría a ser
termino medio o la media aritmética. Por
ejemplo es normal vivir hasta los 73 años de edad, es la media en Perú,
pero quien vive menos no significa que es anormal o quien vive mas,
tampoco, simplemente están por debajo o encima de la media o
normalidad. Podríamos
decir, que es normal que en determinados lugares vivan arriba de los
cien o en otros el promedio de vida es cincuenta. Lo
normal es relativo, es efecto de la estadística. Por
último se ha acuñado el término discapacitado o persona con
discapacidad, el cual también esta errado ya que discapacitado
significa ser menos capaz y eso es falso, hay muchas personas entre
nosotros que aun con limitaciones sensoriales extremas son sin embargo
capaces de realizar tareas del común de la gente. Se han encumbrado en
profesiones difíciles y descollan en ellas. Incluso hay casos de
personas que se han convertido en paradigmas y maestros de personas de
sus propias limitaciones. Por
ello es que hago hincapié en esta terminología que debemos dejar de
lado par ir cada día perfeccionando y encontrar la manera de
integrarnos y se nos acepte integrados a la sociedad de la cual nunca
debimos ser segregados. Nosotros
deseamos estar en el campo productivo, de hecho algunos ya lo estamos,
solo momentáneamente por la enfermedad estuvimos dependientes pero
después nos transformamos en personas independiente, capaces de formar
un hogar, tener hijos, criarlos, construir una vivienda decorosa , ser
profesionales y retirarnos en el momento que creemos adecuado. Aunque
el retiro definitivo es la muerte. DEFICIENCIAS Y OPORTUNIDAD. Cuando no obstante se nos aconseja o educa sobre
determinadas opciones de consumo de ciertas substancias o elementos,
persistimos en continuar en aquello, entonces la responsabilidad es
nuestra. Por ejemplo el consumo de cigarrillo nos lleva a deficiencias
del aparato respiratorio y lo que es peor ocasiona el consumo pasivo de
nuestros hijos u otros familiares que viven con nosotros. Lo mismo sucede con el consumo del alcohol, lo cual muchas veces ocasiona la
procreación de hijos con deficiencias de diversa índole. Pero tal vez
el peor enemigo nuestro es el consumo de drogas al cual se dirigen muchísimas
personas que hacen vida rutinaria y asisten a centros de trabajo de
diversa clase. Muchos hijos de padres consumidores a su vez son
dependientes de esas sustancias, sea alcohol, tabaco o drogas y ello
determina deficiencias orgánicas sumamente graves y de incidencia en el
plano mental. Conozco casos de deficientes mentales, hijos de
padres alcohólicos o drogadictos. Es
muy lamentable. Tal vez el caso mas patético que conozco es el
de hijos varones de madre portadora del síndrome de distrofia muscular. Es sabido que la mujer solo es portadora de la
enfermedad mas no tiene la sintomatología de ella. Solo los varones son
distróficos. Que es lo que lleva a esas mujeres a procrear ? Tienen
información del gen trasmisor de tal enfermedad ? Este mal se hace presente a temprana edad con
dolores y debilitamiento muscular en el aparato locomotriz, lo cual va
profundizando conforme avanzan la adolescencia para en la juventud hacer
crísis del mal. Esta enfermedad lleva al paciente a postración en una
silla de ruedas donde poco a poco va perdiendo el uso de los miembros
superiores hasta que tiene un final bastante traumático
y limitante. Pero que hace la comunidad de salud al respecto
? Cuando hay una posta medica que tiene
historiasyu estadísticas de la comunidad y al
mismo tiempo en las Municipalidades un organismo capaz de llegar
a cada familia, (OMAPED), entonces entra en juego la sensibilización de
esa familia, de esas personas y es posible romper la cadena, dando el
debido consejo para lo referente a evitar la procreación de hijos que
mas tarde estarán condenados a una enfermedad cruel. Otro problema de irresponsabilidad pro creativa
es el caso del síndrome de Down. Es conocido que el riesgo de
presentarse hijos con el síndrome de Down es cuando una mujer procrea
hijos pasando los 35 años de edad. No siempre sucede ello, pero el
riesgo es mayor, por qué correr ese riesgo ? La edad apropiada para que una mujer procree
hijos es desde los 23 a los 29 aunque esto no tiene una regla fija, pero
repito : Por qué correr riesgos ? En el caso de los varones el riesgo se presenta
a partir de los 60 anos, siendo los hijos procreados llamados hijos de
la senectud, quienes pueden tener bajos niveles intelectuales, estos
datos han sido recogidos de literatura siquiátrica. Pero dejemos de lado lo que se refiere a
responsabilidad, porque después de todo un país en desarrollo esta
condenado a estos problemas, lamentablemente, hay padres que olvidan o
no vacunan a sus hijos contra la poliomielitis y se han presentado casos
de adultos que hacen la enfermedad de poliomielitis infantil, enfrentándolos
a un mal que podría haberse evitado si tan solo se hubiese cumplido a
tiempo con el trámite de la vacuna. Son casos de los cuales no escapan ni las
familias pudientes, el dolor es el mismo para el rico o el pobre y
conocí el caso de Isabelita, empresaria, pero no escapó de la
poliomielitis, mas allá de los 30, con dinero logró superar la situación
mas las secuelas las llevó el resto de su vida.. Espero
seguir tratando estos temas, aunque sintetizados por el espacio y por el
tiempo que disponemos, pero de seguro Uds. tienen sus propias ideas. Las
respeto... Jorge
Paredes Romero DNI
10380914
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